Abanico Español

 

Cuando las damas del siglo XIX y principios del XX iban a los bailes eran acompañadas por su madre o por una señorita de compañía, con el fin de que éstas velasen por su comportamiento. Las señoritas de compañía eran muy celosas en el desempeño de la labor que se les encomendaba por lo que las jóvenes tuvieron que inventarse un medio para poder comunicarse con sus pretendientes y pasar desapercibidas.

Este objeto se convirtió en un auténtico repertorio que iba desde las   sonrisas mas ingenuas, hasta auténticas declaraciones de enamorados.

 

 

Y que mejor manera de seguir escribiendo la historia que obsequiando a las invitadas con un símbolo de comunicación no verbal para enamorados.